-¿Cómo definiría la innovación?
-Innovar es hacer algo que no hacías, para lo que necesitas formación. Lo más importante de la frase es la segunda parte, porque la clave fundamental es que tienes que incorporar nuevos conocimientos. Además, cualquier cosa que hagas tiene que suponer un impacto, si no lo causa se convierte en una capa que no aporta valor y la innovación, por definición, debe aportarlo.

-¿Cree que se llega a hacerlo?
-En la concepción europea de la innovación el I+D se entiende como una herramienta para todos y eso no es así. No todo el mundo puede innovar en todo. Incluso hay cierta gente que no puede hacerlo porque para ello necesitas formación. Hay zonas del mundo que apuestan por algo concreto. En Silicon Valley se centran en la innovación en contenidos de internet.

-¿Cuál es la receta?
-Lo que va a hacer que un lugar sea más interesante que otro es el talento que sea capaz de aglutinar, propio o importado, más la capacidad emprendedora y todo esto sobre una plataforma que debe proveer el propio territorio. La diferencia de los lugares realmente competitivos a nivel mundial es que tú, como talento, cuando llegas allí ves multiplicada tu capacidad. Eso es porque hay una plataforma que lo hace posible.

-¿Qué ve en la crisis?
-Es una crisis con múltiples caras y pone el listón muy alto. A la empresa le está diciendo que debe ser más eficiente y más productiva, y al Estado que tiene que crear entornos de competitividad más ámplios. Esos son los mensajes de la crisis económica.

-¿Cuándo cree que acabará?
-Lo haría muy rápido cogiendo el modelo americano o chino, donde no se cuenta con las personas. En Europa, la persona tiene un valor especial y cualquier modelo que salga va a tener que contar con ellas.

-¿Cuál es el camino?
-La primera obligación de un empresario es pasar la crisis, eso es lo importante. La segunda, es que en una situación tan larga y compleja como esta, tienes que dedicar una parte importante de tu tiempo para entender qué pasa y poder tomar decisiones. Con las crisis tiendes a encerrarte en casa, a defender las murallas desde dentro, pero que no se te olvide subir al torreón de vez en cuando para ver cómo evolucionan las cosas. Sería algo así como decir que no te preocupes solo de la batalla, sé consciente de la guerra.

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